Este artículo analiza la reactivación del proceso autonómico andaluz en 1936 bajo el Gobierno del Frente Popular, destacando la alianza estratégica entre el andalucismo de Blas Infante y los partidos de izquierda. Los autores examinan cómo se institucionalizó el movimiento a través de las diputaciones para superar el estancamiento previo, logrando una movilización social y política sin precedentes. El proceso, que aspiraba a la aprobación de un Estatuto y la creación de una Junta Regional, alcanzó su mayor madurez antes de ser truncado por el golpe de Estado de julio.
Presentación
Proyecto
Archivo
Fotografías
Audiovisuales
Publicaciones
Actividades
Enlaces